Curso de capacitación.

 

Al inicio de nuestro trabajo con células la capacitación de los nuevos líderes se realizaba de manera rápida. Nuestro curso de entrenamiento solamente constaba de cuatro sesiones. Cada cuatro semanas teníamos una nueva promoción de líderes.
Una de las ventajas de un curso tan corto era que permitía la formación de nuevos líderes de manera rápida en un momento cuando la expansión del trabajo requería de nuevos líderes de manera permanente.
Pero también había desventajas, un curso tan corto no podía dar mucha información a los nuevos líderes que iniciaban su trabajo sin tener una visión de toda la filosofía del modelo celular. Ni siquiera los que estábamos al frente conocíamos todos los detalles. Esto produciría dificultades principalmente la del síndrome del ‘mini-culto’.
En la actualidad, nuestro curso de capacitación dura doce semanas. Creo que todavía es breve pero lo suficiente como para brindar los fundamentos esenciales del trabajo celular.
En nuestro modelo tenemos un vacío que llenar y es el tener una ruta de capacitación que pueda llevar a una persona desde su conversión hasta hacer de ella un líder de célula. Hemos revisado otros modelos de cursos de entrenamiento (Neighbour, Comiskey, Weitzs, Lay) pero sentimos que debemos diseñar algo que se acople más a la realidad latinoamericana y, específicamente, salvadoreña. Los componentes deben ser: sencillez, dinamismo y practicidad.
El curso de capacitación es fundamental para el trabajo con grupos pequeños porque es el camino que perfecciona a los santos para la obra del ministerio. ¿Cuál ha sido su experiencia en este campo?

Training course.

At the beginning of our work with cells training new leaders was fast. Our training course was only four sessions long. Every four weeks we had a new leader’s graduation.
One of the advantages of having such a short course was that it allowed the fast formation of new leaders at a time when the expansion of the work required new leaders on a permanent basis.
But there were also disadvantages; such a short course could not give much information to the new leaders who began their work without having a vision of the whole cell model philosophy. Even us that were at the forefront didn’t know all the details. This would produce difficulties, mainly the “mini- service” syndrome.
At present, our training course lasts twelve weeks. I think that it’s still brief, but enough to provide the essential foundations of the cell work.

In our model we need to fill a void having a training route that could take a person from his conversion up to becoming a cell leader. We have reviewed other training courses models (Neighbour, Comiskey, Weitzs, Lay), but we feel that we need to design something that is more coupling to the Latin American reality, and specifically Salvadorian. The components must be: simplicity, practicality and dynamism.

The training course is essential for the work with small groups because it is the way for the perfecting of the saints, for the work of the ministry.

What has been your experience in this field?

 

 

 

Más sobre la transición.

 

Agradezco los comentarios en relación al blog sobre nuestra experiencia de transición. En realidad, desde el momento en que lo escribía, sabía que la situación del cristianismo y de la cultura de los lectores estadounidenses son diferentes a la de Latinoamérica.
Cuando Elim hizo su transición al modelo celular, ya había ya varias iglesias dentro de nuestra denominación. Debo decir que cuando las otras iglesias hicieron su propia transición algunas experimentaron dificultades. Personas que se retiraron de las iglesias, divisiones que se produjeron, críticas en el sentido que se estaba adoptando un método humano, etc. Al final, todas las iglesias Elim, en cualquier parte del mundo, llegaron a ser iglesias celulares.
¿Por qué algunas iglesias Elim experimentaron dificultades? Creo que las razones fueron variadas. A veces hizo falta información adecuada. Otras veces, las cosas se llevaron demasiado de prisa. Otros pastores simplemente quisieron imponer el nuevo modelo de trabajo.
Esta es la verdad de lo que sucedió en algunas de nuestras iglesias. Debe ser dicho para poner un balance y no crear una idea demasiado idealista de lo que es una transición.
Me conmovió mucho el comentario de Randall Neighbour y su súplica de oración por los Estados Unidos. Por supuesto que oraremos y también por Australia. Gracias a Joel por su acertado comentario. En nuestra Conferencia Celular siempre usamos los materiales de Joel al impartir el tema de la transición y cuando hemos compartido juntos en algunas conferencias siempre dejo a él el tema y las preguntas sobre transición. Es un experto en ello. Nozz duden en consultarlo.

More abouttransitioning


I appreciate the comments on the blog about our experience of transition. In fact, from the moment I wrote it, I knew that the situation of Christianity and culture of American readers is different from the Latin American one.

When Elim made its transition to the cellular model, there were already several churches within our denomination. I must say that when the other churches made their own transition some experienced difficulties. There were people who left the churches, some divisions took place, critics in a sense of saying that a human method was being adopted, etc. At the end, all of the Elim churches, anywhere in the world, became cell churches.

Why did some Elim churches experienced difficulties? I think the reasons were varied. Sometimes because of lack of adequate information. In another cases, things were taken too fast. Other pastors simply wanted to impose the new working model.

This is the truth of what happened in some of our churches. It must be said to bring a balance in order to create not a too idealistic idea of what a transition is.

I was very moved by Randall Neighbour’s comment and supplication of prayer for the United States. Of course we will pray and also for Australia. Thanks to Joel for his wise comment. In our cell conference we always use Joel’s materials when imparting the transition theme and when we have shared together in some conferences I always leave to him the subject and the questions related to transition. He is an expert on it. Don’t doubt in consulting him.

 

Iglesia en transición.

Nuestra experiencia de transición de ser una iglesia tradicional para convertirnos en una iglesia celular se dio sin mayores problemas. En realidad, nuestra transición se produjo muy rápidamente.
Algunos de los factores que influyeron para que la transición fuera exitosa fueron:


1 El involucramiento del Pastor. Toda la iniciativa, la presentaci ón, la enseñanza y la capacitación de líderes estuvo bajo la responsabilidad directa del Pastor. Eso llenó de confianza a la iglesia.


2 El hecho de saber que el modelo es completamente b íblico. El mostrar que las reuniones pequeñas en casas fue la costumbre de la iglesia primitiva animó a la congregación a seguir el modelo.


3 Una congregaci ón participativa. Los miembros de la iglesia estaban acostumbrados a ser activos dentro de la obra del evangelio. Casi todos habían nacido de nuevo en un ambiente de trabajo y dedicación al servicio.
4 Condiciones culturales. El carácter ferviente, comunicativo y abierto del latinoamericano. La costumbre de ser hospitalarios y abrir las puertas de casa a invitados y amigos.


5 La pasión que existe en El Salvador por dar a conocer las buenas de salvación a otras personas. El ser cristiano es algo que no se da por sentado. Nadie es reconocido como cristiano por el hecho de haber nacido de padres cristianos. Siempre se busca que cada persona tenga una experiencia personal de salvación.

6 El ver los resultados. Al comenzar a trabajar con las primeras células el crecimiento en la iglesia se dio rápidamente. Eso hizo ver a la congregación que el modelo funcionaba y que valía la pena el esfuerzo.

A pesar que no teníamos en ese tiempo conciencia que estábamos en una etapa de transición, las condiciones mencionadas permitieron que la misma se completara pronto y con éxito.

Church in transition.

Our experience on the transition from being a traditional church to become a cell church occurred without major problems. In fact, our transition took place very quickly. Some of the factors that influenced the transition to be successful were:

1 The Pastor's involvement. Any initiative, presentation, teaching and leadership training was under the direct responsibility of the Pastor. That filled the church with confidence.


2 The fact of knowing that the model is entirely biblical. By showing that small meetings in houses was the custom of the early church, encouraged the congregation to follow the model.


3 A participatory congregation. The members of the church were used to being active in the work of the gospel. Almost all were born again in an atmosphere of work and dedication to the service.


4 Cultural conditions. The fervent, communicative and open character of the Latin American. The custom of being hospitable and to open the doors of their house to guests and friends.


5 The passion that exists in El Salvador for getting all the people to know the good news of salvation. Being a Christian is not something that is taken for granted. Nobody is recognized as a Christian by the fact of having been born of Christian parents. Always looking for each one to have a personal salvation experience.


6 Seeing the results. As we began to work with the first cells the growth in the church came rapidly. That pointed out to the congregation that the model worked, and that it was worth the effort.

Despite of not having at that time the awareness that we were in a transitional stage, the above conditions allowed it to be completed soon and successfully.

¿QUIÉN PUEDE SER LÍDER?

Cuando invité a los diáconos y diaconisas a que se sumaran como nuevos líderes de nuestro esfuerzo celular, todos aceptaron el reto. Una de las diaconisas, llamada Eugenia, recibió la capacitación completa como líder.
Al final del pequeño curso de entrenamiento, ella se acercó por mi oficina para solicitarme platicar en privado. La recibí y me explicó que ella no se sentía capaz de tomar la responsabilidad de dirigir una célula. En sus palabras advertí que ella tenía la idea que ser líder de una célula era algo que yo estaba imponiendo.
Bajo esa percepción decidí demostrarle que no estaba tratando de imponer nada a nadie. Así que le dije que no había problema. Si ella no se sentía capaz de ser líder no debía sentirse obligada. Es más, le aseguré que no iba a entregarle una célula.
Al día siguiente, Eugenia volvió a buscarme en mi oficina. Esta vez venía llorando y no podía hablar debido a su llanto. Cuando logró tranquilizarse un poco, me dijo que la noche anterior no había podido dormir. Que no tenía paz porque sentía que le había negado su servicio al Señor Jesús. Me dijo que había cambiado de opinión y que, a pesar de no sentirse capaz, estaba dispuesta a hacer lo que Dios quisiera.
Animé a la hermana y le dije que todo estaría bien. Efectivamente, ella comenzó a trabajar como una nueva líder. Eugenia llegó a convertirse en una de nuestras más eficientes líderes. Y tuvo un mérito adicional. Fue la primera líder en llevar, ella sola, un bus lleno de invitados a nuestros cultos dominicales.
Yo mismo estaba asombrado. El trabajo celular había elevado su autoestima. Ella estaba feliz por ser útil en las manos del Señor. Aprendí que aquellas personas que piensan que no serán buenos líderes, muchas veces terminan siendo los mejores.

Who can be a leader?

When I invited the deacons and deaconesses to join as new leaders of our cellular effort, they all accepted the challenge. One of the deaconess named Eugenia, received the whole training as a leader.
At the end of the small training course, she came by my office requesting to talk with me in private. I received her and she explained me that she did not feel capable of taking on the responsibility of leading a cell. In her words I noticed that she had the idea that being a cell leader was something that I was imposing.
Under that perception I decided to demonstrate to her that I was not trying to impose anything to anybody. So I told her that there was no problem. If she did not feel capable of becoming a leader she did not have to feel obligated. Moreover, I assured her that I was not going to hand over her a cell.
The next day, Eugenia returned to my office. This time she came weeping and could not speak because of her cry. Once she managed to calm down a bit, she told me that the night before she had not been able to sleep. That she had no peace because she felt that she had denied her service to the Lord Jesus. She told me that she had changed her mind and, despite of not feeling capable she was well disposed towards doing God’s will.
I encouraged this sister and told her that everything would be fine. Indeed, she began to work as a new leader. Eugenia turned out to be one of our most effective leaders. And she had an additional merit. She was the first leader that brought, her self alone, a bus filled with guests to our Sunday’s celebrations.

I was amazed. The cellular work had increased her self-esteem. She was happy to be useful in the Lord’s hands. I learned that those who think that they will not be good leaders, often end up being the best ones.

 

 

 

 

 
   
   
 
Copyright © 2007 Misión Cristiana Elim Internacional