El rey Acab no quiso comer de puro capricho. Su esposa Jezabel lo notó y le preguntó por qué estaba deprimido.
La idea de que el alma es buena pero el cuerpo malo proviene del paganismo griego.
Acab fue un rey poderoso, pero malo. Poderoso porque logró establecer un programa político exitoso para contrarrestar la amenaza expansionista de los arameos.