Hacer discípulos de Jesús no es una idea moderna ni un programa opcional: es el corazón de la misión cristiana. La base más directa está en la Gran Comisión (Mateo 28:18–20):
Las necesidades infantiles deben ser atendidas de forma integral, y Elim Infantil se ha tomado en serio el trabajo de capacitar al liderazgo con herramientas pertinentes y actualizadas.
Cuando Hitler subió al poder, en 1933, el miedo entre la ciudadanía era un idioma común y, para los cristianos, la prudencia se había convertido en la excusa ideal.