El rol de un supervisor de células es bastante parecido al de un pastor, se trata de cuidar de las personas y asesorarles para que rindan lo mejor de ellas.
Permita que el Espíritu Santo le llene y le use a lo largo de toda la enseñanza a través de las células virtuales.
El trabajo de un supervisor es el de mentorear a cada uno de sus líderes.