La familia de los anfitriones
Sin duda que la familia anfitriona de una célula es clave para lograr la multiplicación. Los anfitriones se encuentran en una posición de fortaleza pues su influencia sobre sus amigos tiene como centro su casa, donde se realiza la célula. Esta es una ventaja que no tiene ninguno de los otros miembros de la célula.
La vida enfocada en la comunidad
Sin duda que la cultura mediterránea del siglo I estaba fuertemente orientada hacia lo corporativo antes que lo individual. En muchas sociedades de hoy ocurre lo contrario: que el individualismo es el elemento distintivo. Esa vida individualista es estimulada por los derechos individuales de las democracias occidentales.
La comunidad cristiana como familia de Dios
El Señor Jesús enseñó a sus discípulos a invocar a Dios como un padre. Esta idea era totalmente innovadora ya que en el Antiguo Testamento a Dios se le había visto con gran reverencia en la lejanía. Se le llamaba “Altísimo”, “Todopoderoso”, “Santo”, “Eterno”, etc. Pero la idea de verle como un padre de familia […]
El equilibrio entre celebración y célula
Antes de nuestra transición para llegar a ser una iglesia celular era evidente que el énfasis se encontraba totalmente en la celebración. No hubo más que celebraciones durante los primeros nueve años de vida de Elim.









