La casa: donde la fe florece
La célula es el lugar ideal para el discipulado, el ejercicio de los dones y el cuidado pastoral. Esta afirmación no es un intento de exagerar la importancia de las reuniones pequeñas en las casas, sino una conclusión que se desprende de cómo era la iglesia del Nuevo Testamento.
Formar discípulos de Jesús
En mi recién publicado «Manual del supervisor», hablo sobre la tarea de hacer discípulos: Como supervisor debes contribuir a formar el carácter de Cristo en tus discípulos no solo por lo que les enseñas, sino también por lo que encarnas.
El supervisor acompañando a sus líderes
De mi nuevo libro «El Manual del supervisor» extraigo las siguientes reflexiones: Como supervisor o supervisora debes interesarte honestamente por tus líderes: cómo están espiritualmente, cómo están sus familias, cómo se sienten de salud, qué luchas tienen, qué cargas llevan, cuáles son sus peticiones de oración.
Cómo supervisar
Recientemente publiqué el Manual del Supervisor, de donde extraigo los siguientes párrafos introductorios: La célula no existe simplemente para reunirse; existe para hacer discípulos.












