La pandemia de COVID 19 redujo la asistencia de casi todas las iglesias en casi todo el mundo.
La corrupción es un mal moral. En consecuencia, su erradicación debe pasar por un esfuerzo de educación fundado en el modelaje del carácter.
Una nueva imagen que nos identifica con la palabra. Mostramos que somos parte de una misma familia que unida avanza.