Dios nos creó de manera que nuestro descanso esté sincronizado con la luz solar. El cuerpo se activa y se desactiva con relación a la luz ambiental.
El rey Acab no quiso comer de puro capricho. Su esposa Jezabel lo notó y le preguntó por qué estaba deprimido.
La idea de que el alma es buena pero el cuerpo malo proviene del paganismo griego.