Las iglesias no poseen una manera de asegurar que cada persona que ha creído ha recibido una enseñanza sobre los aspectos esenciales del cristianismo.
En su vida dedicada al compromiso político, el profeta Daniel interpretó el sueño olvidado del rey, lo que le valió su aceptación y aprecio.
«Las futuras generaciones necesitan tener una base sólida y esa base solo puede ser el Señor Jesucristo. Él es la roca inconmovible por los siglos de los siglos y nosotros tenemos la herramienta de las células.» Manuel de Jesús Tejada, Supervisor