La edificación, los dones y las reuniones en las casas
Pablo relaciona estrechamente el tema de la edificación con el de los dones del Espíritu. En el capítulo catorce de su primera carta a los Corintios, que es un capítulo que habla sobre el ejercicio de los dones en las reuniones en las casas, menciona repetidamente la edificación.
La edificación en el grupo pequeño
Sin duda que los cristianos son edificados en las grandes celebraciones que se realizan en el edificio de la iglesia. No obstante, no se debe subestimar la edificación que se produce en las reuniones en las casas. Esta tiene sus propias peculiaridades.
Todo creyente edifica a otros
La edificación mutua es uno de los componentes básicos de la vida celular. Cada miembro edifica a otros y él mismo es edificado por los demás. En esa tarea se presentan diversidad de situaciones, unas más fáciles de resolver que otras.
La oración como práctica de la célula
Si uno de los propósitos de las reuniones en las casas es alcanzar a otros para Jesús, la oración tendrá que ser parte infaltable de ellas. Los líderes deben estar comprometidos con la oración y guiar a los miembros de su célula a sumarse a ese esfuerzo.












