¿Callar o proclamar?
¿Hay algo que Dios quiera decirnos hoy? Si así fuera, lo más probable es que nos lo diga a través de su Iglesia.
Del odio al reino de Dios
Quien odia se une más a la persona odiada. Esa es la mayor pena y paradoja de quienes piensan que odiar es la única respuesta que se puede dar a la inconformidad.
La confianza del sincero
«Huye el malo sin que nadie lo persiga”, declara un proverbio bíblico que se ha hecho muy familiar. Su popularidad obedece al hecho reconocido de que las personas que hacen el mal son perseguidas por sus propios fantasmas.
Las iglesias y la inserción social
Casi todos los miembros de pandillas son muy religiosos. Más del 95% de ellos afirma que su relación con Dios es muy importante y lo expresan con su devoción para asistir a los servicios cristianos, un promedio de 15 veces por mes.









