Las bendiciones de ser un anfitrión
El abrir la casa para convertirse en anfitrión de una célula representa una bendición de Dios especial.
Las células penetrando las ciudades
Las casas (oikos) en el Nuevo Testamento no solamente eran el lugar donde vivían las personas sino también los siervos y los animales.
Las células penetrando las ciudades
Las casas (oikos) en el Nuevo Testamento no solamente eran el lugar donde vivían las personas sino también los siervos y los animales.
De regreso a la edificación mutua
Los primeros cristianos poseían una práctica constante de amarse, confortarse, preferirse, recibirse, amonestarse, servirse, soportarse, edificarse, perdonarse, someterse, enseñarse, exhortarse, alentarse, animarse, considerarse, ayudarse, confesarse y hospedarse los unos a los otros.
Las reuniones en las casas de los primeros cristianos
Todas las referencias que se encuentran en el Nuevo Testamento con relación a la iglesia son en el contexto de las reuniones en las casas. Se mencionan las celebraciones en el patio del templo y junto al río en Filipos. Pero, todas las demás referencias son a reuniones en las casas.
Las victorias que celebramos
El logro más visible del trabajo celular es el crecimiento numérico: alcanzar las metas y ver una iglesia que se multiplica y expande es un motivo de celebración.
Los pastores celulares
En la iglesia Elim de San Salvador somos un equipo de 87 pastores. Esa cantidad se alcanzó a partir de la necesidad de atención a las personas que asisten a nuestras células.
Construyendo transparencia en la vida celular
Las relaciones en una célula comienzan mucho antes de que el invitado asista a ella. En el proceso de invitar a las personas se hace énfasis en la necesidad de desarrollar una amistad auténtica.
La transparencia dentro de la célula
Se pueden dar diversas explicaciones a la dificultad del ser humano para mostrarse de manera transparente. Pero la más importante, probablemente, sea la del temor.
La transparencia en la comunidad cristiana
En el capítulo cinco de los Hechos de los Apóstoles se encuentra una impactante historia en donde Ananías y Safira son protagonistas. Ellos vendieron una propiedad y guardaron parte del dinero de la venta.









