La cultura latinoamericana es más abierta que la de los países del Primer Mundo. El individualismo existe, pero no es la norma general.
El siglo XIX llegó a ser caracterizado como el gran siglo de las misiones protestantes evangélicas. Desde el occidente global las iglesias se extendieron por los cinco continentes alcanzando a muchas etnias que no habían tenido mayor contacto previo con Jesús y sus enseñanzas.
El hacer discípulos es una tarea que se alcanza modelando con la propia vida. El llamado inicial que Jesús hizo a los doce fue para que estuvieran con él.