Antes de iniciar la transición hacia el trabajo celular la iglesia Elim no comenzó de cero.
El desierto es el crisol de Dios. Con su soledad e inmensidad enseña a la criatura humana lo que no puede aprender con las alegrías de la vida. Su poder para purificar, separar y humillar es la herramienta divina para labrar las grandes almas. Allí fue formado Abraham, Moisés y Juan el Bautista. También Jesús […]
Al iniciar el trabajo celular lo hice con solamente 10 líderes. Me reunía con ellos semanalmente para revisar los resultados de la semana anterior, hacer ajustes y proyectar el trabajo de la siguiente reunión.