¿Es Dios el soberano solo de la Iglesia o de todas las naciones? ¿Le interesa solo quien canta y ora o toda decisión que se toma en un país? Estas preguntas resumen la esencia de la cuestión de la relación de los cristianos y la política.
El trabajo celular en las iglesias es un asunto de obediencia. Es la naturaleza con la cual Dios creó a su iglesia y la manera cómo se cumple su propósito supremo de hacer discípulos a todas las naciones.
El diálogo con las pandillas es el tema que con mayor hipocresía se maneja en el país.