La naturaleza de la iglesia es la vida en comunidad. Precisamente lo que ahora no está permitido a causa de las recomendaciones de distanciamiento social.
Luego de varios meses sin reunirse en el local de la congregación, la feligresía de Elim San Salvador regresa al auditorio bajo estrictos controles de bioseguridad.
Los discursos optimistas de inicios de la pandemia con relación a que saldríamos más humanos, solidarios y unidos han terminado por desintegrarse al estrellarse con la realidad.