Para poder ser efectivo en su trabajo el líder de célula necesita poseer dependencia de Dios. Sus ejes de trabajo tales como la oración, el evangelismo, el cuidar y el discipular a otros para que sean nuevos líderes son cosas que solamente se pueden realizar bien escuchando a Jesús y siguiendo sus instrucciones.
Un principio del trabajo celular establece que la célula debe mantenerse pequeña. Eso tiene como objeto el alcanzar más efectivamente las funciones de evangelismo, compañerismo y edificación.
El ser humano está dotado de una voluntad propia y eso le hace ser responsable de sus decisiones y actuaciones. El sentido común le hace prever que cualquier actuación que riña con la ley le puede llevar a cosechar consecuencias desagradables.