Durante mucho tiempo en Iglesia Elim no se pensó en un rol específico para los jóvenes en el trabajo celular. El sistema se veía como una oportunidad de participación e incorporación de todo quien lo deseara sin distingos de edades.
Así celebramos nuestros 30 años, tres décadas de transmitir un mensaje que no confunde, 30 años de reconciliar a los hombres con Dios. Treinta veces en las que podemos decir una vez más: A Dios sea la gloria.
En 30 años Dios ha obrado de diferentes maneras a través de Radio Restauración. Hoy compartimos algunos testimonios de quienes lo han vivido en carne propia.