El concepto básico que da razón a los sistemas penales es el de disuadir a las personas de cometer delitos. La idea esencial es que la cárcel es un castigo y las incomodidades del lugar se encargan de mostrárselo a cualquiera que va a parar allí.
El trabajo celular por su naturaleza es cíclico. Cada semana se repite el mismo orden y cada reunión de célula sigue un patrón determinado de antemano.