Durante 2017 El Salvador enfrentó varias epidemias. Éstas, como todas las epidemias, tuvieron características que les fueron comunes: un patógeno y vectores de propagación.
Al comenzar el trabajo celular en Elim de Santa Ana, capacité a un grupo inicial de diez líderes. La capacitación fue prolongada y me tomé el tiempo suficiente para que todos los conceptos quedaran claros.
En El Salvador los desplazamientos forzados son una realidad. La iglesia debe estar preparada para ayudar a las familias que se enfrentan a esta difícil situación.