Existe un propósito por el que Jesús ha dejado a su iglesia en la tierra. Ese propósito se resume en la misión que se le encomendó a su pueblo. La misión es la de llevar las buenas nuevas del evangelio.
El problema de la violencia es el resultado de la confluencia de múltiples variables que deben ser reconocidas para desarrollar un auténtico diagnóstico del problema y, consecuentemente, una auténtica solución.
Misión Cristiana Elim en Ciudad Arce celebró el pasado 30 de abril su evento “aún es tiempo de restauración”; una actividad que se viene desarrollando desde el año 2000.