Lo que nació como el deseo de una persona de poner sus dones profesionales al servicio de Dios terminó dando sus frutos, hasta convertir su sueño en una asociación de profesionales cristianos, llevando el mensaje de Dios a través de la labor social.
El Primer Congreso Misionero de confesiones protestantes se realizó en Edimburgo en 1910.
Durante mucho tiempo en Iglesia Elim no se pensó en un rol específico para los jóvenes en el trabajo celular. El sistema se veía como una oportunidad de participación e incorporación de todo quien lo deseara sin distingos de edades.