Una soleada mañana de 1995, un hombre llamado McArthur Wheeler entró a robar en un banco en Pittsburgh a plena luz del día, sin máscara ni nada que cubriera su rostro.
Miles se congregaron en Misión Cristiana Elim para clamar por sanidad, ser ungidos con aceite y dar gracias a Dios. El pastor general Mario Vega explicó la forma de dar gracias a Dios por los milagros de sanidad recibidos.
En un mundo lleno de apariencias, la transparencia es un valor profundamente atractivo, especialmente en el ámbito cristiano.