Una de las formas de manipulación de las mineras es el uso de lo que se llama la falacia del espantapájaros. Esta consiste en tergiversar o ridiculizar el argumento de la otra persona para hacerlo más fácil de atacar. El manipulador modifica el argumento real para que parezca absurdo o extremista.
Si uno de los propósitos de las reuniones en las casas es alcanzar a otros para Jesús, la oración tendrá que ser parte infaltable de ellas. Los líderes deben estar comprometidos con la oración y guiar a los miembros de su célula a sumarse a ese esfuerzo.
La minería metálica encuentra resistencia en casi todos los países. Por esa razón, las empresas mineras utilizan razonamientos engañosos que aparentan ser válidos para persuadir a las comunidades a aceptar la explotación de sus recursos.