Frutos que demuestren arrepentimiento
Juan el Bautista irrumpió en el escenario de su tiempo con una predicación vigorosa, capaz de estremecer las conciencias y sacudir la indiferencia de quienes lo escuchaban.
Una voz en el desierto
Juan el Bautista fue enviado como precursor del Salvador, para preparar al pueblo y disponerlo a recibirlo. Como heraldo de Cristo, su espiritualidad no estuvo desconectada de la realidad. Su proclamación de la soberanía de Dios cuestionaba a quienes gobernaban mediante el abuso, la propaganda y la violencia.
Juan el Bautista en el desierto y el Jordán
En tiempos del emperador Tiberio César, Juan el Bautista comenzó a predicar junto al río Jordán. El Bautista no fue solo un predicador del arrepentimiento para la salvación individual, sino que también encarnó una predicación y unas acciones que estaban profundamente vinculadas con la realidad política, económica y religiosa de su tiempo.
Lo penúltimo y lo último
A finales del siglo XIX un grupo de arqueólogos alemanes que trabajaban en las excavaciones de la antigua ciudad de Priene, actualmente Turquía, descubrieron una inscripción en piedra muy bien conservada.












