Entre el silencio y la conciencia
Hitler ascendió al poder por la vía constitucional y legal en enero de 1933. Pero de inmediato comenzó a consolidar un régimen abiertamente antidemocrático.
La iglesia confesante
La presión del Partido Nazi sobre las iglesias cristianas en Alemania no comenzó como una persecución brutal e inmediata, sino como una estrategia para alinearlas con su proyecto.
Idolatría del poder «bendecido»
Desde los primeros meses de su ascenso al poder, Hitler implementó una estrategia para someter a las iglesias a los postulados nazis.
Silencios y conciencia cristiana
En enero de 1933, Hitler llegó al poder en Alemania. El país era mayoritariamente cristiano y, por eso, en sus primeros discursos prometió no tocar los derechos de las iglesias, con el fin de ganarse la confianza de obispos y pastores.












