El deber de no callar
En tiempos de confusión moral, la neutralidad suele presentarse como virtud. Se nos dice que no conviene mezclar la fe con la política, que la iglesia debe limitarse a lo espiritual y que los pastores deben consolar conciencias, no incomodar al poder.
La fe en conflicto con la historia
El año 1939 fue particularmente crítico para la labor que Dietrich Bonhoeffer desarrollaba en el seminario clandestino de Finkenwalde. Para entonces, ya se encontraba bajo vigilancia constante, sus posibilidades de trabajo público eran muy limitadas y la guerra parecía inminente.
El costo del discipulado
Probablemente, el libro más conocido de Dietrich Bonhoeffer sea «El costo del discipulado», escrito durante los dos años en que enseñó en el seminario clandestino de Finkenwalde.
La comunidad que desafió al miedo
A principios de 1935, Dietrich Bonhoeffer regresó a Alemania para dirigir el seminario clandestino de Finkenwalde. Era un momento crítico y sumamente peligroso: la Iglesia Confesante había decidido formar a sus propios pastores lejos de la influencia del fanatismo nazi y del control estatal.












