Jesús no llamó a simples seguidores, sino a discípulos: personas que aprendieran de él, vivieran como él y participaran en su misión. Para eso existen las disciplinas del discipulado: prácticas sencillas, repetidas y sostenidas, mediante las cuales el Espíritu Santo forma el carácter y ordena la vida bajo el señorío de Cristo.
Apenas un mes después de que Dietrich Bonhoeffer partiera hacia Londres, Karl Barth le escribió una carta urgiéndole a volver a Alemania. Era una carta de tono afectuoso que dejaba ver su respeto hacia un discípulo brillante, a quien consideraba necesario cuando el pueblo y la iglesia atravesaban su hora más oscura.
Una tercera generación del talento de Corporación Cristiana de Radio y Televisión (CCR-TV) recientemente se graduó del Diplomado en Estudios Teológicos Interdisciplinarios (CETI). Años de aprendizaje a disposición de nuestras audiencias.